sábado 16/1/21

25N, no por capricho

* Opinión

* Por Esmeralda Marugán - periodista

 
 
Esmeralda Marugán
Esmeralda Marugán

El 25N tiene su historia. Ir al origen, y seguir el día a día de lo que nos sucede, permite reivindicar como necesaria, la invisibilidad del miedo, del sometimiento, y del silencio de puertas para dentro. Mediante un día "D", gritamos que estamos hartas, (y espero que también hartos), de la violencia que seguimos viviendo, y sufriendo, las mujeres, por el hecho de serlo, incluso desde niñas.

 Me fatiga, y me aleja del debate, el narcisismo, y la falta de verdad de aquellos colectivos que, deliberadamente, lo continúan negando, o aún peor, quienes con palabrerías de pseudo izquierda, o de extrema derecha, pretenden meter, en el mismo saco, a todo lo que no les encaja en su equilibrado esquema de vida, ya sean aquellos que se creen más españoles que el resto, por ponerse la bandera en la mascarilla, o  lucirla en el balcón de su casa, o quienes pretenden borrarnos a las mujeres, lo que supone una confusión ideológica del feminismo sin precedentes, que nos distancia de lo importante, de lo que debería ser inmediato, de lo urgente: NOS ESTÁN MATANDO.

 No defenderé ninguna "violencia", pero yo la he padecido por ser mujer, y por ese pequeño detalle de haber nacido XX me han ocurrido muchas cosas maravillosas, y otras no tanto...

25N se decide con la mirada puesta en tres mujeres dominicanas (país que conozco un poco, y quiero mucho) Patricia, Minerva y María Teresa Mirabal, asesinadas brutalmente el 25 de noviembre de 1960, bajo la dictadura de Rafael Trujillo Molina.

No me gustan muchas actitudes del novel Vargas Llosa, pero, lógicamente, sí su talento manejando las letras, en especial en "La fiesta del Chivo" (editorial Alfaguara año 2000), que nos hizo ponerles cara, al igual que la película de Mariano Barroso (2001) "En el Tiempo de Las Mariposas".

No somos lepidópteros, ni capullos que nos merezcamos vivir como gusanos, somos "mujeres", y solo en este año 2020, han sido 41 las asesinadas, 5 de ellas en la Comunidad Valenciana (3 en Valencia, 1 en Castellón y otra en Alicante), y 3 menores, a manos de sus convivientes o ex.

 Señores y Señoras para ello no urgen las vacunas, sino que se buscan fórmulas, y pseudónimos, para continuar maltratando institucionalmente a sus hijos e hijas, y a ellas, en los juzgados, y en sus alrededores. Es la tortura del sistema judicial de la que nadie habla, pero todas ellas, y los menores, padecen.

Seguimos sin que su protección inmediata sea lo preferente en ninguna de las Cortes de las 17 Comunidades Autónomas, ni en Ceuta, ni en Melilla, y tampoco en el Congreso de los Diputados. Continuamos con enormes vacíos educacionales en las escuelas, que serían la base primordial para hablar de igualdad, la que, por otra parte, "ellos", no necesitan lograr, nacieron con ella, son XY.

No es día de hablar de la Ley Celaá, pero sí quiero expresar en castellano, que es la lengua que es mi lengua, mi total desprecio a esos "ellos" asesinos, y contra la indiferencia de los demás (a veces también mía).  Violencia machista es también la del putero, por mucha excusa que pongan en "el cuánto" aquellos a los que su poca hombría los lleve a ello. Por supuesto, de igual forma, el proxeneta, aunque su local tenga licencia de hostelería, lo que es una vergüenza nacional, que le daría a Berlanga para otro éxito si viviera.

No olviden, los que hablan de deseos, que NO es un derecho la subrogación, ni la prostitución, por muy caro que lo paguen, y muy pobres y ¨generosas¨ que sean a quienes utilicen. Y aún menos por -independientes- que se crean "ellos" que son "ellas". Resulta paradójico, e indecente. que se les llene la boca hablando de "libertad", poniendo siempre el foco en nosotras, y no en quien compra.

25 de noviembre por todas ellas, por las mujeres que sufren la violencia en cualquiera de sus formas-física, sexual o psicológica- así como las amenazas de dichos actos, coacción, privación arbitraria de la libertad, pública o privadamente, - por nosotras, por nuestras hijas, y en mi caso, especialmente por mi nieta.

 En Bogotá, (Colombia), en 1981, se produce el Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe, y se marca el 25N como el Día Internacional de la NO violencia contra las Mujeres, y es asumida la reivindicación por la Asamblea general de Las Naciones Unidas en resolución 54/134 el 17 de diciembre de 1999, no por capricho.

#vivasnosqueremos

 

Esmeralda Marugán

Periodista

25N, no por capricho
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